jueves, 16 de mayo de 2013

Atrapados en la Red


Atrapados en la Red
<Un señor llega a un consultorio médico y expresa sus síntomas: “No sé qué me pasa, doctor: no levanto la cabeza, me río solo, no me comunico con la gente, me hablan y no pongo cuidado… Estoy ocupado, ¿qué cree que tengo?”. El doctor se queda pensando y dice: “¡Un BlackBerry!”>. Tomado de Walter Riso, en Despegarse sin anestesia.
El Internet, el BlackBerry, el IPhone son ahora las nuevas ocupaciones de nuestros niños y jóvenes; cada vez tienen la mente más pesada y menos lúcida ante lo real, inhalan y exhalan datos, no comen, no duermen, no estudian, no dialogan ni entre ellos, aguantan las ganas de ir al baño, porque cinco minutos, para realizar una necesidad fisiológica, lo consideran demasiado tiempo de su navegar en la red. Se comunican con sujetos virtuales (sin olor, sin sudor, sin tacto). Confían sus intimidades a personas que no conocen, no se dan cuenta que navegar en internet es como salir a la calle; se deben cuidar de los extraños, de los lugares que visitan y de la información que leen. Muchas de las personas con quien se comunican, no tienen la edad, el sexo, ni la identidad que dicen tener, y utilizan estos medios de comunicación para acceder a nuestros Niños, Niñas y Adolescentes. Teniendo como único propósito engañar, manipular chantajear y hacer ofertas “falsas” de academias de modelaje, productoras de castings para cuñas de televisión, concursos de belleza y cualquier otra cantidad de propuestas engañosas; paginas donde personas desconocidas, solicitan datos personales, fotos, videos etc, sobre nuestros niños y jóvenes. Y todo ello sucediendo en nuestra cara, ¿Quién compra los celulares?, ¿Quién paga la mensualidad del BlackBerry?, ¿Quién compro, equipó y mantiene los Computadores y Laptops?  Y peor aún ¿Quién está sustituyendo el TIEMPO con sus hijos(as), por los avances tecnológicos?.
Estamos en una situación de EMERGENCIA, ante nuevas adicciones, y somos los corresponsales directos de tales enganches… La Ley Orgánica Para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA) en su Artículo 65 brinda el Derecho al honor, reputación, propia imagen, vida privada e intimidad familiar: “…se prohíbe exponer o divulgar datos, imágenes o informaciones, a través de cualquier medio, que lesione el honor o la reputación de los niños, niñas y adolescentes o que constituyan injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada o intimidad familiar.”  La Ley está haciendo su parte… ¿Estamos los Padres, Representantes y Responsables haciendo la nuestra?. Se necesita más tiempo en cantidad y calidad para nuestros hijos, más Amor demostrado en cuidados, atenciones y cariño. No olvidemos que la tecnología es una herramienta para el progreso, no la nueva niñera de los padres de este milenio.  
“No creo que haya ninguna necesidad más grande en la niñez que la de la protección de un padre”.




"El amor de tus hijos y hacia tus hijos, es eso que te hace despertar cada dia,te da aliento esperanzas y fuerzas para afrontar todos los obstaculos y retos que se te presenten en la vida. Y al final agradecerás a Dios por ese amor que te acompaño cuando mas lo necesitabas."
Leinad


El ingrediente principal de la vida es el AMOR


El Ingrediente principal de la Vida es el AMOR
El Té Amargo
El Maestro llamó al discípulo y le dijo:
Hace unos días el té que me preparas no me sabe bien. ¿Has cambiado algo en su preparación?. El discípulo respondió: - No, Maestro. Son las mismas hojas, el mismo procedimiento y la misma tetera. Espero que encuentre el mismo gusto de siempre. Unos días más tarde el Maestro le habló así a su discípulo cuando le trajo el té:
-El té que me preparas sigue sin gustarme. Ya sé que no han cambiado las hojas, ni el agua, ni el hogar. Eres tú el que ha cambiado. Antes estabas a gusto en mi escuela, estudiabas y trabajabas a gusto,  me hacías el té con gusto y por eso me sabía bien. Desde hace un tiempo has cambiado. Ya no estás a gusto en mi presencia, trabajas a regañadientas y me haces el té a disgusto, por eso me sabe mal. No quiero tomar lo que alguien prepara disgusto.
Su resentimiento al hacerlo dañará mis entrañas al tomarlo. Puedes marcharte si no estás aquí a gusto. Yo mismo me haré el té cuando lo necesite. Tomado de Carlos G. Vallés.
Esta lectura nos indica que el ingrediente principal de nuestras vidas, para todo lo que realicemos… es el Cariño que le pongamos a nuestras acciones diarias; si estudiamos con Amor al conocimiento, seguro será más sencillo obtenerlo, si para ir a trabajar pensamos en el bien que hacemos desde nuestro humilde empleo a otros seres humanos, les aseguro que cada día será más grato ir a nuestros trabajos; si en nuestras familias cada miembro aprendiera que cuando realiza una tarea doméstica con Amor, que al cumplir con una responsabilidad que le corresponda, no solo contribuye con un aporte a su hogar, sino que le brinda un sano ejemplo, a los otros miembros de su familia, para mejorar la convivencia familiar; si al salir a la calle tuviéramos como meta realizar una sola acción positiva por nuestro prójimo, procurar alegrarle el día a otro ser humano; despertad en nuestros compañeros de trabajo el ánimo y entusiasmo que por diversas razones han perdido, devolverle la esperanza a alguien, sorprender con un detalle a un ser querido, nuestra vida comenzaría a tener más sentido… Dejemos de pensar en lo que no tenemos, en lo que nos hace falta… comencemos a ver las bondades que nos ha otorgado la vida; solamente despertar cada mañana, significa que estamos vivos, el cansancio al final de un duro día, quiere decir que tenemos trabajo, los ruidos de la ciudad, significan que puedo oír, la ropa más ajustada en mi cuerpo, indica que tengo para comer, los mensajes que recibo, expresan el cariño y amor de mis amigos(as), es decir, tengo mucho por que Agradecer… en mi vida. Te invitó a enamorarte de la vida nuevamente, a sentirte un ser especial y privilegiado; a saber que solo el Amor, que brindes a los demás a través de tus estudios, trabajo, relaciones interpersonales, podrá cambiar el mundo. Que con tu cariño, sonrisa y actitud positiva, tu mundo será mejor, y en consecuencia, el de los demás.
“A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”.


«El amor no puede permanecer en sí mismo. No tiene sentido. El amor tiene que ponerse en acción. Esa actividad nos llevará al servicio».
Madre Teresa de Calcuta

lunes, 13 de mayo de 2013

¡Adolescente en Casa! ¿Qué Hago? (II Parte)


¡Adolescente en Casa!
¿Qué Hago?
(II Parte)
Un maestro espiritual solía decirles a sus discípulos:
Las mejores cosas de la vida no pueden lograrse por la fuerza.
Puedes obligar a comer; pero no puedes obligar a sentir hambre;
Puede obligar a alguien a acostarse, pero no a dormir;
Puedes obligar a que te elogien, pero no a que te admiren;
Puedes obligar a que te cuenten un secreto, pero no a confiar;
Puedes obligar a que te sirvan, pero no a que te amen.
Esta reflexión tan sabia nos revela que  las cosas  que se hacen con gusto, generan grandes resultados. Que cuando  los sentimientos se expresan espontáneamente, el ser humano se siente feliz y realizado; porque lo obligado y a la fuerza, cultiva resentimientos y malestar, que luego se convertirán en conflictos si se expresan… o en enfermedades si se reprimen.
La etapa de la adolescencia en la vida de todo ser humano es difícil, por la cantidad de cambios (físicos, biológicos, psicológicos, sexuales y sociales) que ocurren en tan corto tiempo, es decir que el adolescente debe lidiar con todos estos cambios, además de los cambios de humor, un cuerpo creciendo en forma desproporcionada, el duelo por ese niño(a) que se está dejando para convertirse en un adulto. Unos padres más desconcertados que el mismo adolescente, que asumen: es un adulto cuando debe asumir responsabilidades, debe colaborar con los quehaceres del hogar, para mantener su cuarto en orden, en caso de los varones, es más difícil aun. Se les recuerda que si el padre no está, ellos son “los hombres de la casa”,  que llorar es de mujeres, y expresar amor es signo de debilidad. Pero cuando nuestros adolescentes quieren salir con sus amigos(as), trabajar y ganar su propio dinero, quedarse fuera de casa… para estas situaciones siguen siendo unos niños, es decir que como padres debemos revisar nuestros comportamientos y decisiones para cada situación que se nos presente con nuestros jóvenes, pues esta etapa requiere que seamos justos, equilibrados y sobre todo “maduros” al momento de orientar a nuestro adolescente.
Tengamos presente que todos los extremos son malos, si intentamos corregir, orientar y guiar, debemos tener presente que cuando aplicamos obligación y fuerza se crea mayor resistencia, que es hora de comenzar a negociar, sin dejar de poner límites y establecer normas. Recordando que somos los padres de nuestros hijos, no sus amigos, porque los amigos se escogen, los padres no.  Será más sencillo ayudar a nuestro adolescente en su transformación, si asumimos con responsabilidad el rol que nos toca desempeñar.
“Bendito es el hombre que oye muchas voces tiernas llamándolo padre”





"SI CAES ES PARA LEVANTARTE, SI TE LEVANTAS ES PARA SEGUIR, SI SIGUES ES PARA LLEGAR A DONDE QUIERES IR Y SI LLEGAS ES PARA SABER QUE LO MEJOR ESTA POR VENIR..."
Elbano Mendoza


¡Adolescente en Casa! ¿Qué hago?


¡Adolescente en Casa!
¿Qué Hago?
(Primera Parte)
Basándome en el Libro del Dr. Oscar Misle y Fernando Pereira, que lleva este mismo título, intentare ofrecer algunas premisas de la etapa que vivimos los seres humanos, denominada Adolescencia, la cual conjuga la infancia y la adultez. Y es que más allá de los cambios físicos y biológicos, que son los más evidentes; la Adolescencia trae consigo cambios psicológicos, sexuales y sociales, que tienden a desconcertarnos, como padres, por la falta de información que existe en torno a este tema.
En mi rol como Defensora Educativa, al igual que los psicólogos y psiquiatras, me toca escuchar la frase que colocamos como título de este artículo: tengo un Adolescente en Casa ¿Qué Hago?...
Lo primero que sugiero es no desesperarse; recordando que somos el “adulto responsable”. Seguido  de ello estrechar los puentes de la comunicación con nuestros hijos(as); ya que la mayoría de los conflictos  se generan por desconocer lo que molesta a nuestro adolescente o/a nosotros como padres; a veces podemos intuir algo, pero el don de “adivinos” no lo poseemos. La clave es que debemos conversar cuando nuestro adolescente nos necesita… y como saberlo?, si antes nos comunicaba todo, y ahora siempre esta callado, ensimismado, y responde estrictamente lo necesario (si, no, bien), es aquí donde ayuda el instinto materno y paterno; si él o ella quiere hablarnos, debemos dedicarle tiempo, a pesar del sin fin de ocupaciones que tenemos…Aprovechemos esos instantes, en que se nos acercan a contarnos algo, a veces son pocos esos momentos, por ello no debemos desperdiciarlos…No emitamos juicios cuando estén contándonos “algo” pues si los interrumpimos constantemente, los juzgamos, la próxima vez, preferirán contarle a un tercero su sentir, lo que les inquiete, algo que moleste o simplemente alguna travesura que hayan cometido.
Es difícil comprender que esa niña(o) tierna, dulce, amorosa y comunicativa, ya no sea la misma; llegamos a pensar que nos la cambiaron. Olvidamos  que los cambios conllevan a transformación, y a veces suelen ser dolorosos, pero necesarios. Acompañemos a nuestros hijos(as) durante este transitar, ayudemos con nuestro conocimiento, madurez, comprensión y sobre todo AMOR a vivir esta etapa de la vida, como un proceso natural que les permitirá desarrollarse como seres humanos íntegros, plenos y sobre todo FELICES… permitámosle que nos recuerden con Amor y no con rencor. Tú puedes marcar la diferencia… Ellos no deben heredar ni tus traumas, ni tus frustraciones, entreguemos a la sociedad individuos “sanos” emocionalmente, es nuestro DEBER, para con la humanidad.
“Hay que hacer las cosas ordinarias, con un amor extraordinario”.
Twitter: @MaryContreras09

 


"TODA ACCION TRAE SU CONCECUENCIA...RESPONSABILIZATE POR ELLA."

jueves, 9 de mayo de 2013

"No tengo tiempo"

"NO TENGO TIEMPO"
Sabes hijo mío hoy no tuve tiempo para jugar contigo; encontré tiempo para todo, menos para verte crecer.
Nunca jugué a la pelota, al ajedrez o a las cartas contigo.
Siento que me rodeas, pero sabes... soy un hombre muy importante y NO TENGO TIEMPO.
Un día viniste hasta mí con el cuaderno de la escuela. Ni te miré... seguí leyendo el diario.
Nunca vi tu boletín, tampoco sé quién es tu maestra y ni siquiera recuerdo cual fue tu primera palabra.
Tú me entiendes hijo, ¡NO TENGO TIEMPO!.
Pero ¡Qué barbaridad! Cómo has crecido, ya superaste mi cintura, estás alto; no me había dado cuenta hasta ahora.
Hijo, NO TENGO TIEMPO, y cuando lo tengo, prefiero usarlo afuera, porque si lo uso aquí, me pierdo enmudecido frente al televisor, porque la televisión es importante y me informa mucho.
Sabes hijo mío, la última vez que tuve tiempo para ti fue en una cama, cuando te hicimos.
Yo sé que te quejas porque sientes la falta de una palabra... una pregunta... un jugueteo..., o tal vez de un puntapié en tu pelota; pero NO TENGO TIEMPO.
Soy un hombre importante y tengo que atender muchas cosas.
En realidad, soy un hombre SIN TIEMPO.
Sé que te quejas, porque las pocas veces que hablamos es monólogo, sólo yo hablo y el noventa y nueve por ciento es discusión.
¡QUIERO SILENCIO! ¡QUIERO TRANQUILIDAD...!
Y vos, tenéis la maldita costumbre de venir corriendo encima mío.
Hijo perdóname, NO TENGO TIEMPO para abrazarte, NO TENGO TIEMPO...
Pero lo peor de todo es que, si murieras ahora, ya, en este mismo instante; me quedaría con un peso en la conciencia, porque hasta hoy nunca encontré tiempo para estar contigo, y en la otra vida, seguramente Dios, no tendrá tiempo de al menos, dejarme verte.
Dedico esta lectura a los padres y madres que aún están a TIEMPO, de compartir con sus  hijo(as); quiero recordarles que este es el momento para demostrarles que los amas incondicionalmente, que son importantes en nuestras vidas, a pesar de que no sean los mejores estudiantes, ni los número uno en el deporte, seguimos estando orgullosos de ellos. Que pueden contar con nosotros, cuando necesiten ser escuchados, que confiamos en ellos, razón por la cual les daremos gradualmente responsabilidades, para ayudarlos a crecer. Porque les demostraremos con nuestro ejemplo, que los hijos son el mejor regalo en nuestras vidas…Y tendremos presente las palabras de la Madre Teresa de Calcuta:
“La pobreza de no ser reconocido, amado y protegido es la mayor pobreza”.
Twitter: @MaryContreras09



"No deis sólo lo superfluo, dad vuestro corazón".
Madre Teresa de Calcuta

"No es una mente, no es un cuerpo lo que educamos, es un hombre..."



"No es una mente, no es un cuerpo lo que educamos, es un hombre…”
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia pudo subir al alto cielo.
A la vuelta contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Dijo que somos un mar de fueguitos.
-El mundo es eso –reveló- Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, ¡…se enciende…! Tomado del Libro de los Abrazos, de Eduardo Galeno.
Esta historia es perfecta para ilustrar las diferencias en el alma de los seres humanos que nos rodean; y más aún el que en este momento quiero reflejar. El Maestro, ese ser dotado de dones especiales, que tiene la capacidad de transformar para bien o para mal, la vida de sus educandos; quién brilla con luz propia, y es imposible olvidar…Es el “partero del alma”, quién ayuda a cada estudiante a conocerse y quererse, a valorarse como un ser único y especial, dotando de herramientas especiales a cada uno de sus estudiantes, para que luego sean seres felices y útiles a la sociedad.
Necesitamos educadores comprometidos con su labor, dispuestos a dar lo máximo de sí mismo a sus educandos. Que se conviertan en la diferencia entre un pupitre vacío o uno ocupado, entre un delincuente o un  joven de bien. Porque la mejor lotería que le puede tocar a un ser humano, es que le toque un maestro cariñoso, enamorado de su trabajo y dispuesto a ejercer la consigna de la Madre Teresa de Calcuta quien decía: “No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz”, esa es la verdadera misión del Educador, cuyo quehacer va más allá de la enseñanza de matemática, biología, física, química o inglés. Su labor es más sublime e importante. Es quien forma personas, despertando sus habilidades y destrezas, para enseñarlos a vivir con autenticidad, con metas por cumplir, llenos de esperanza y buscándole un sentido a su existencia, para dar lo mejor de sí a todo el que los rodee. Teniendo siempre presente que el verdadero educador es  quien sabe despertar la humanidad de cada niño(a) o joven que pasa por sus manos; si logramos evocar la riqueza y las posibilidades que hay dentro de cada estudiante, estaremos asumiendo con mucha responsabilidad nuestro trabajo.
"No podéis preparar a vuestros alumnos para que construyan mañana el mundo de sus sueños, si vosotros ya no creéis en esos sueños; no podéis prepararlos para la vida, si no creéis en ella; no podríais mostrar el camino, si os habéis sentado, cansados y desalentados en la encrucijada de los caminos." Celestin Freinet

Artículo Publicado Por el Diario Los Andes de Mérida-Venezuela.
El 17 de Enero de 2013

Es el momento... Cambiemos de Actitud



Es el momento… Cambiemos de ACTITUD
Un novicio se quejaba ante su maestro de lo difícil que le estaba resultando la vida. Había acudido al monasterio en busca de la paz, pero hasta allí le perseguían los conflictos y problemas. Cuando lograba solucionar uno, enseguida le surgía otro. Se sentía desanimado y estaba a punto de darse por vencido.
Su maestro lo llevó a la cocina del monasterio, llenó tres ollas con agua y las colocó sobre una llama fuerte. Cuando el agua comenzó a hervir, coloco en una de las ollas unas zanahorias, en la otra algunos huevos, y echó en la tercera un puñado de granos de café. Hecho esto, dejó que hirvieran un rato sin decir una palabra e ignorando por completo la mirada desconcertada del novicio.
Pasados unos veinte minutos, apagó el fuego, sacó las zanahorias y los huevos y los colocó en platos diferentes. Después coló el café y lo puso en un tazón. El aire se llenó de su grato aroma.
-¿Qué ves? –preguntó el maestro.
-Zanahorias, huevos y café hervidos –respondió el novicio.
-Tócalos y dime cómo están –le rogo el maestro.
-Las zanahorias están blandas, los huevos duros y el café huele excelente.
-Muy bien –prosiguió el maestro-, fíjate que las tres cosas enfrentaron la misma adversidad pero reaccionaron de un modo diferente. Las zanahorias llegaron al agua duras, fuertes, seguras de sí mismas y se volvieron blandas, frágiles, deleznables. Los huevos entraron al agua hirviendo extremadamente frágiles y se endurecieron. Pero sólo los granos de café fueron capaces de transformar al agua. No tenía olor ni sabor y ahora huele y sabe de un modo bien sabroso. Así pasa con las personas: a algunos los problemas, conflictos y dificultades los destruyen; a otros les endurecen, pero son muy pocos los que logran asumirlos de tal modo que mejoren las cosas a su alrededor. Tomado de Parábolas para vivir en plenitud, de Antonio Pérez Esclarín.
Esta lectura es un reflejo de como en algunos momentos de nuestra vida, debemos enfrentar situaciones difíciles, problemas, inconvenientes o quizás asumir la consecuencia de alguna decisión tomada; pero ¿quién no tiene ninguna dificultad en la vida…? no estaría vivo. ¿Quién no comete errores…? no ha vivido, sólo quién vive, intenta ser mejor, aprender  de sus errores, es quién sabe vivir. Los seres humanos tenemos la capacidad de hacer de nuestra vida un paraíso o un infierno. Todo va a depender de nuestra ACTITUD, para responder ante el mundo que nos rodea, y recuerda:
No podemos escoger cuántos años vivir, pero podemos escoger cuánta vida tendrán esos años.
No podemos controlar la belleza de nuestra cara, pero podemos controlar la expresión en ella.
No podemos controlar los momentos difíciles de la vida, pero podemos decidir hacerla menos difícil.
No podemos controlar la atmósfera negativa del mundo, pero podemos controlar la atmósfera de nuestra mente.
Muy a menudo tratamos de escoger y controlar las cosas que no podemos.
Muy rara vez decidimos controlar lo que podemos… nuestra ACTITUD.
Artículo Publicado por el Diario Los Andes de Mérida-Venezuela.
El 10 de Enero de 2013




"Todos piensan en cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo."
Alexei Tolstoi